Es de esos que te pones y ya está, sin nada que ajustar. Me lo llevé a la playa y a cenar el mismo día.
Compra verificada
Un vestido largo que cae solo, sin apretar por ningún lado.
Cae desde el cuello sin cortar por la cintura. Entre 131 y 134 cm de hombro a bajo según la talla: sobre una estatura de 1,68 llega justo al empeine.
Bajan por los dos costados desde el cuello halter y son lo único que lleva. Ni estampados, ni apliques, ni herrajes.
No roza la cintura ni marca la cadera. Los hombros y la espalda alta van al aire, con una abertura de gota bajo la nuca.
No se ven hasta que metes las manos. Para el móvil y las llaves cuando no quieres bolso.
Para los días de calor de verdad.
Carmen Vidal, Pilar Navarro
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Lo que Otros Clientes Dicen sobre Nosotros
Distribuidor Oficial SenaroaProducto original: evita copias no autorizadas.
Resolvemos tus Dudas
Pide tu talla habitual: la S equivale a una 36, la M a una 38, la L a una 40-42 y la XL a una 44. El corte es muy holgado, así que si dudas entre dos, quédate con la pequeña.
Hasta el tobillo. Mide entre 131 y 134 cm del hombro al bajo según la talla: sobre una estatura de 1,68 llega al empeine.
Sí, conviene. El cuello halter deja los hombros y la espalda alta al aire, así que se lleva mejor con un sujetador sin tirantes o adhesivo.
Tienes 30 días de garantía de devolución, sujeta a las condiciones de nuestra Política de Reembolso.
Nuestra Filosofía
Llevamos años defendiendo una idea muy simple, pero poderosa: creemos firmemente que la verdadera elegancia nace de sentirte libre y segura de ti misma, nunca de ir incómoda o limitada por lo que llevas puesto.
Para nosotras, la ropa y los complementos deben ser herramientas que te faciliten el día a día, no un obstáculo.
Por eso, cada pieza que diseñamos está pensada meticulosamente para que fluya contigo y se adapte a tu ritmo ininterrumpido. Queremos que te mires al espejo por la mañana y sepas que vas perfecta, con la tranquilidad de que nada te va a apretar, molestar o frenar durante el resto del día.
Nuestra Historia
Senaroa no es solo una marca que nació ayer. Nuestra historia y nuestra experiencia en el sector textil llevan años forjándose, construyendo una herencia familiar profundamente ligada a la confección, la calidad y el buen gusto.
Todo comenzó al darnos cuenta de una necesidad que se repetía constantemente entre las mujeres de nuestro entorno: buscábamos prendas y accesorios que nos hicieran sentir bien al instante, sin tener que sacrificar jamás el estilo ni la comodidad.
En lugar de conformarnos con los diseños restrictivos que imponía la industria, decidimos tomar las riendas y crearlos nosotras mismas.
Desde aquellos primeros bocetos, hemos dedicado años a probar materiales, descartar lo que no funciona y ajustar cada patrón. Hoy, seguimos manteniendo esa esencia de taller cercano. Priorizamos tejidos de primera calidad, acabados pensados para durar y diseños atemporales que te dan total libertad.
Sena Roa
Se llama Serena Roa, aunque su abuela siempre la llamó Sena. De ahí nació el nombre de Senaroa y, con él, una forma de entender la ropa: si algo está bien hecho, se nota.
Su abuela le enseñó a tejer antes que a coser. Pasó años aprendiendo a tener paciencia, a deshacer lo que no estaba bien y a volver a empezar hasta conseguirlo. Esa forma de hacer las cosas se quedó con ella.
Años después, cansada de comprar prendas que solo quedaban bien en las fotos, decidió volver a lo que había aprendido de niña: elegir los materiales, cuidar los detalles y no conformarse. Lo que empezó como algo para ella terminó convirtiéndose en Senaroa.
«Si al final del día me lo quitaría antes de tiempo, no está listo. Si no pasa, no se vende.»
Sena RoaFundadora de Senaroa